Coffee break
Café de verdad, bollería salada y dulce, fruta y zumos. Lo montamos entre ponencias y lo retiramos sin que nadie levante la vista. Si la pausa es de quince minutos, en quince minutos está servido y recogido.
Coffee breaks, congresos, presentaciones, reuniones y cenas de empresa. Nos adaptamos a los horarios, al ritmo del evento y a las necesidades de cada equipo, con un servicio ágil, profesional y discreto.
Y si el encuentro sale de lo convencional —una barbacoa en plena naturaleza, un almuerzo en una finca o una comida a bordo— también llevamos el catering hasta allí.

Café de verdad, bollería salada y dulce, fruta y zumos. Lo montamos entre ponencias y lo retiramos sin que nadie levante la vista. Si la pausa es de quince minutos, en quince minutos está servido y recogido.
Para el día a día: oficinas, formaciones, obras o jornadas largas. Menú que rota para que nadie coma lo mismo dos veces en la semana, en bandeja o en formato individual, entregado a la hora fijada.
Buffet o servicio en mesa para grupos grandes, con la hora clavada porque después hay agenda. Circuitos de servicio pensados para que doscientas personas coman sin colas y vuelvan puntuales a la sala.
Presentaciones, inauguraciones, entregas de premios y afterworks. Canapés que se comen de pie y con una sola mano, más las estaciones de show cooking que quieran. La gente circula, se mezcla y nadie se queda sentado.
Navidad, cierre de año o celebración de resultados. Menú servido en mesa o formato informal de pie, con barra si la noche lo pide. La cena en la que el equipo se relaja de verdad.
Comer a bordo tiene sus reglas: espacio contado, sin cocina y con el mar moviéndose. Trabajamos con formatos pensados para eso, que se sirven y se recogen sin depender de nada que haya en el barco.
Lo que no entra en ninguna casilla anterior: estaciones de show cooking a medida, barbacoa en un merendero, talleres gastronómicos, team building en finca, jornadas de puertas abiertas. Si se puede llegar hasta allí, se puede montar. Cuéntennos la idea y les decimos qué hace falta.




Lo que resolvemos
En un evento de empresa la comida casi nunca es el objetivo, pero es lo primero que se nota si falla. Estas son las cosas por las que suelen llamarnos.
El café está listo cuando termina la ponencia, no diez minutos después. Trabajamos con la escaleta del evento delante, no con una hora aproximada, y si la agenda se mueve nos movemos con ella.
Salas sin cocina, naves, azoteas, fincas sin agua ni luz. Vamos con menaje, mobiliario, personal y lo que haga falta para montar de cero. Lo vemos antes y les decimos qué implica, no el día del evento.
Identificadas plato a plato y controladas en sala, no resueltas con una ensalada de última hora. Cuantos más días de aviso, mejor lo hacemos; con poco margen, también.
Una persona de contacto de principio a fin, y un responsable al frente el día del evento. Nadie tiene que explicar dos veces lo mismo.
Registro sanitario, APPCC, seguros, licencias, trazabilidad por lotes y alérgenos controlados, más la documentación que pida su departamento de compras o el recinto. No es la parte más vistosa de un evento, pero sí una de las más importantes.
Un equipo que entra, sirve y desaparece. Uniformado, sin ruido y sin cruzarse por delante de una pantalla en mitad de una presentación.




Cómo se pide
Fecha, hora y duración de la jornada. Si hay escaleta, mejor: la leemos.
Número de asistentes y si hay dietas especiales, alergias o intolerancias.
El sitio y de qué dispone: si hay cocina, agua, luz y por dónde se accede.
Dudas
Hemos organizado eventos de doscientas personas con una semana. El problema nunca es el aviso: es que la fecha esté libre. Cuanto antes se consulte, más posibilidades.
No hay mínimo. Lo que sí ocurre es que cuanto más pequeño es el evento, más pesan los costes logísticos y aparece un suplemento por grupo reducido. No es lo mismo montar para cien que para diez.
Sí, con todos los datos fiscales. El pago se realiza en su totalidad quince días antes del evento.
Quince días antes se cierra el número final. A partir de ahí se pueden añadir personas hasta siete días antes, pero no restar.
Sí. Podemos llevar grupos electrógenos, servicio de agua, carpas y todo lo necesario para trabajar en condiciones. Eso puede tener un coste, y se cierra en la visita técnica previa al presupuesto.
Sí, y en algunos ya estamos homologados. Punta del Lomo, La Calabacera y Quiñones funcionan especialmente bien para eventos de empresa.
Sí, hacemos coffee breaks y desayunos de trabajo por toda la isla, con menú que rota para que no se repita.
Se diseña un menú personalizado para cada persona con alergia, intolerancia o dieta, y se controla en sala. No es un plato adaptado sobre la marcha.
Presupuesto
Les daremos una solución adaptada a sus necesidades para que el servicio sea un éxito.